¿Qué es un CRM? Definición, tipos y usos

El otro día llamé a una compañía telefónica de la que ya soy cliente para informarme de un nuevo servicio.  Como estaba fuera de horario, dejé mi número de teléfono, y al día siguiente me llamaron… Tres veces. En la primera llamada ya me dieron la información que necesitaba. Las otras dos sobraban. ¿Conclusión? Esta compañía ha malgastado tiempo, recursos y, además, la experiencia de cliente ha sido un tanto desafortunada. Necesita un buen CRM o aprender a gestionarlo con eficiencia. 

Y es que vivimos una época en la que los clientes son el centro de todo, pero las interacciones con ellos son tantas que ¿cómo registrarlas ordenadamente en tu negocio? Ya intuyes la respuesta. 

Para que comprendas la importancia y las posibilidades que conlleva implementar un CRM te he preparado una completa guía para ayudarte en su elección.

¿Qué es un CRM?

Un CRM es una herramienta estratégica que permite a una empresa reunir en un mismo lugar todas las comunicaciones, documentación y actividad que tiene con sus usuarios, leads y clientes, ya sean actuales o potenciales. Y consecuentemente, gestionar con facilidad y eficacia las acciones futuras. 

Por tanto, esta plataforma es mucho más que un software. Es una estrategia vital para poner en el centro al cliente y garantizarle la mejor de las experiencias. 

CRM son las siglas que se corresponden con Customer Relationship Management, que en español se traduce como “gestión de la relación con los clientes”. 

Este programa o aplicación crea una ficha para cada cliente, donde se recopila información de la actividad o contacto que has mantenido con él, ya sean mails, llamadas o reuniones. Sobre ellas se pueden añadir notas, o sugerir las próximas acciones.

La ficha es accesible a todos los empleados de tu negocio y permite asignar actividades a otro compañero, con lo cual facilita la comunicación interna y el flujo de trabajo.

Ya ves que un CRM va mucho más allá de disponer de una plataforma de gestión, porque el término incluye todo el proceso de administrar las relaciones con clientes en todos sus puntos de contacto, conocer sus necesidades y anticiparse a ellas, personalizar las campañas, simplificar el proceso de ventas, generar sinergias y optimizar tareas.

¿Para qué sirve un CRM?

Con todo lo dicho, no pienses que un CRM es una agenda de contactos de gran capacidad. Es cierto que almacena datos de facturación, mail, teléfono, y también las visitas y todo tipo de comunicaciones realizadas con el cliente.

También se encarga de reunir un historial de compras y las preferencias de productos o servicios de cada contacto, que permite enfocar las campañas de marketing y ventas. Por eso, es fundamental para cualquier empresa que cuente con un departamento comercial.

Esto es parte de lo que consiguen estas plataformas:

1. Centralizar la información de los clientes

Además de reunir en un mismo lugar los datos de los clientes presentes y futuros, efectúa su seguimiento, y proporciona insights a tener en cuenta. 

2. Segmentar los clientes

Clasifica a los clientes en grupos con características similares, ya sean patrones de compra, edad, facturación, zona geográfica…

3. Automatizar procesos

Ya sean ventas, marketing, atención de incidencias o servicio al cliente, todo se automatiza, reduciendo errores humanos.

4. Asignar tareas

Crea y reparte tareas entre los colaboradores y trabajadores, según su disponibilidad y formación.

5. Gestionar campañas en redes sociales

Define el público objetivo y hace un completo seguimiento de los resultados. Además, permanece a la escucha 24/7.

6. Conectar a tu equipo

Los equipos permanecen conectados desde cualquier dispositivo -fijo o móvil-, y los datos de los clientes son visibles según el puesto que ocupen los empleados.

7. Localizar oportunidades de venta

El software rastrea datos relevantes que permiten encontrar nuevos clientes potenciales a los que vender porque coinciden con tu público objetivo, o fomentar la recurrencia en los actuales. Esto es especialmente interesante tanto para vender online como offline. 

8. Automatizar el trabajo administrativo

Adiós a anotar en hojas de cálculo manualmente, crear historiales de correo electrónico y generar notas de todo tipo. Este software se hace cargo de todo.

9. Administrar la labor del equipo de ventas

Desde esta plataforma puedes distribuir el trabajo, traspasar clientes a otro trabajador… Al tener toda la información del cliente centralizada, los procesos son más eficientes. Se ahorra mucho tiempo en reuniones, puesta al día… Y se evita la pérdida de información relevante. 

10. Medir los resultados comerciales

Inviertes mucho dinero y tiempo en llamadas y campañas comerciales, ¿qué ROI estás teniendo? Esta plataforma te lo dice en tiempo real.

Beneficios de tener un CRM  

Si has escuchado que la gran ventaja de un CRM se centra en incrementar ventas, te has perdido un elemento fundamental, y es que este software sostiene por sí mismo toda la experiencia de cliente, reduce tiempos de trabajo, aumenta la productividad y fomenta la colaboración:

1. Consigue que los procesos sean más eficientes

Al recopilar y organizar datos en esta plataforma, aumentas la productividad porque toda la información se almacena de modo estandarizado, no se duplica ni se pierde.

2. Fomenta el trabajo en equipo

El personal que trabaja junto está totalmente conectado. Y además es muy sencillo reforzar la colaboración entre departamentos, ya que los datos son iguales para todos.

3. Refuerza la transparencia informativa

Los datos están a la vista de todo el equipo de trabajo, lo que permite comparar resultados y compartir datos instantáneamente.

4. Reduce costes

Además de ahorrar tiempo de trabajo, baja el coste de las campañas de marketing -que se enfocan mejor-, y elabora previsiones. Y también ahorra en papel y espacio para almacenarlo.

5. Protege tus datos

Si los datos de tus clientes se registran en hojas de cálculo, cabe la posibilidad de que sean borrados o alterados, a veces sin capacidad de recuperarlos. Esto no sucede con un CRM.

6. Simplifica las tareas repetitivas

Si la plataforma se encarga de organizar y realizar las tareas que se repiten una y otra vez, se eliminan los fallos humanos y tus empleados o colaboradores se centran en vender.

7. Refuerzas la relación con tus clientes

La plataforma te muestra un histórico de las conversaciones con tus clientes, por lo que te comunicas con ellos a través de sus canales preferidos.

8. Acorta el ciclo de ventas

Al tener más información sobre el cliente potencial, se le ofrece lo que realmente encaja con sus características, completando antes el funnel de ventas.

9. Mejora la ratio de conversión

Registra todas las interacciones con los usuarios, y consigue convertir el lead en cliente en una mayor proporción que si lo hicieses sin ayuda del software. 

10. Logra mayor retención de clientes

Con todos los datos del cliente a la vista y las sugerencias del software, envías mensajes personalizados de verdad, porque incluyen solo lo que les interesa y en el momento oportuno. 

11. Impulsa el crecimiento de tu negocio

Al reducir tiempos, hacer seguimiento de clientes y centrar las campañas de marketing, esta tecnología se convierte en un cimiento seguro para que tu negocio crezca.

12. Te aseguras de cumplir con la RGPD

La ley te obliga a proteger los datos de tus clientes. Si manejas hojas de cálculo debes implementar un sistema en tu empresa, pero con un CRM seguro ya tienes el trabajo hecho.

Tipos de CRM

No todos estos softwares son iguales, ni realizan las mismas funciones. Y además siguen saliendo nuevos al mercado, por lo que es interesante conocer la tipología de estos softwares, atendiendo a diversos criterios:

Según la instalación o el acceso

Teniendo en cuenta las alternativas de acceso, puedes escoger entre:

CRM Local

También llamado On Demand o bajo demanda, consiste en adquirir una licencia para instalar los programas en los servidores de tu empresa, escogiendo solo las funcionalidades que deseas. Necesitas un equipo especial y asumir unos gastos de instalación y mantenimiento.

CRM en la nube

El CRM está alojado en la nube. Es un CRM online. Es más asequible que la opción bajo demanda y te permite acceder en remoto desde cualquier ordenador o dispositivo móvil. No necesita instalación ni mantenimiento. Tan solo tienes que iniciar sesión para entrar en la plataforma. 

Según su funcionalidad y objetivo

Si nos atenemos a las funciones que pueden realizar y, por tanto, al objetivo que logran alcanzar, tenemos 3 tipos:

Operativo

Su función es gestionar la relación con los clientes, por lo que se enfoca en construir y crear un vínculo y fomentar la comunicación en las diferentes etapas de su ciclo de vida. 

Automatiza los procesos que realizas de cara a tus clientes, reduciendo los pasos. Para lograrlo, obtiene todos los datos sobre ellos, interactúa estableciendo una relación de confianza y gestiona el marketing, ventas y atención al cliente.

También integra el Back Office -tareas destinadas a gestionar la empresa-, como la contabilidad. Pero ten en cuenta que requiere la atención permanente de un soporte técnico.

Este CRM abarca las principales áreas de un negocio de ahí que sea uno de los más populares y utilizados. 

Analítico 

El objetivo que persigue es recopilar información de los clientes y transformarla en datos útiles, lo que facilita la toma de decisiones.

Tiene en cuenta datos pasados, presentes y lanza sus predicciones y recomendaciones. 

Acude a tu base de datos de clientes para analizar sus comportamientos y presentarles productos u ofertas acordes a lo que necesitan.

Para conseguirlo segmenta clientes en función de sus características o comportamiento,  y diseña campañas, midiendo posteriormente la eficacia de las mismas.

Colaborativo

Busca la comunicación fluida tanto con los clientes como dentro del negocio.

Interacciona con los clientes para resolver cualquier duda o problema que planteen, a través de diversos canales. Teléfono, chat, email… Nada se le resiste.

Monitoriza y recopila las interacciones con los clientes en todos sus puntos de contacto. 

Y a su vez lleva esa omnicanalidad a todos los departamentos de tu empresa, mejorando la comunicación e integrando equipos. Reúne el trabajo de los diferentes departamentos para conseguir captar clientes, fidelizarlos e incrementar ventas.

Según sus limitaciones tecnológicas o legales

Y atendiendo a la posibilidad de alterar o no el código fuente, dispones de dos tipos de plataformas:

Open Source

Los Open Source son de código abierto, lo que permite que tu empresa lo modifique, con el fin de personalizarlo y adaptarlo a tus necesidades.

Privativo

En este caso, el código fuente pertenece a la empresa propietaria del software y no puedes modificarlo o compartirlo sin su autorización.

Usos del CRM

Los Costumer Relationship Management tienen diversos usos y se adaptan a los diferentes departamentos, que sacarán la máxima rentabilidad si saben utilizarlos, por lo que debes dar importancia al proceso de capacitación (para que no te pase lo que a la compañía telefónica).

Un CRM abarca principalmente tres áreas: ventas, marketing y atención al cliente. 

Ventas

Desde que captas un cliente hasta la conversión final, pasas por las diversas etapas de un embudo de ventas. Esta plataforma automatiza las tareas simples, para que el equipo se concentre en la venta, reduciendo el tiempo invertido en cada una.

Marketing

Cuando los contactos sienten que te diriges a ellos de forma personalizada, se crea un vínculo que te permite conducirlos a la venta. Este software integra los datos y te facilita la tarea de crear campañas segmentadas, agrupando clientes con intereses similares. 

Atención al cliente

Si tienes en cuenta que te cuesta menos mantener un cliente que conseguir uno nuevo, verás la importancia de un sistema que te permite ofrecer un servicio ágil, de calidad y omnicanal. Antes, durante y tras la adquisición.

¿Cómo utilizar un CRM para vender más?

Un CRM de ventas permite gestionar el embudo de conversión de principio a fin.

Tendrás registrado todo el proceso: desde el momento que surge la oportunidad, el proceso de gestión de negociación y si se cierra la venta o no. Contarás un pipeline optimizado y sincronizado con otros departamentos, para aprovechar las sinergias que se generen. 

Segmenta y filtra los leads, realiza comunicaciones y programa reuniones desde un solo lugar.

Y como registra todos los datos en tiempo real y los integra en un mismo sitio, facilita el trabajo a los comerciales y closers, incrementando la tasa de conversión.

Tras la formación y la definición de objetivos, es necesario automatizar las actividades de ventas como, por ejemplo: organizar las ventas diarias con recordatorios, los mails que no necesitan personalización, analizar y seleccionar los prospectos con mayores posibilidades de conversión para centrarse en ellos…

Ten en cuenta que, según un estudio de la National Association of Sales Professionals  NASP, el 80% de las ventas se producen entre el quinto y duodécimo contacto con el cliente. Esta plataforma te indica las mejores horas para llamarle y cuántas interacciones han realizado, para no perder ninguna oportunidad.

Como el software recopila tantos datos, también necesitas concretar los KPI para tu empresa -que irán cambiando con el tiempo- y asegurarte de que estás recopilando los datos correctos.

¿Cómo utilizar un CRM en tu estrategia de marketing?

El Customer Relationship Management para marketing realiza funcionalidades que te orientan hacia la mejor estrategia a seguir.

Puedes automatizar desde un email de bienvenida, al envío de una newsletter para felicitarle por su cumpleaños, para ganarte la confianza de tu cliente; diseñar y programar un funnel con diferentes alternativas, según sea la respuesta o reacción del usuario; enviar SMS o notificaciones push, gestionar la comunicación con tus clientes en redes sociales, administrar anuncios, nutrir leads y así un largo etc. 

De esta forma, tendrás un conocimiento profundo de tu público objetivo, detectarás nuevas oportunidades, y podrás diseñar estrategias más certeras basadas en datos. 

Podrás impactar a tus clientes en el momento adecuado, en el canal idóneo y con el mensaje oportuno; y optimizar tus acciones orgánicas y de pago, y por ende, obtener un mejor ROI. 

¿Cómo utilizar un CRM en la atención al cliente?

Cuando el servicio de atención al cliente atiende una llamada, necesita tener a mano el historial del interlocutor. Saber si es la primera vez que llama para realizar una queja, o si en paralelo está pendiente de alguna devolución, determina el trato que hay que darle.

El historial que muestra el CRM, además de colaborar dando información, ahorra mucho tiempo de introducción y permite una atención más personalizada, incluso a través de redes sociales.

La atención al cliente ha de cuidarse en todo momento: antes, durante y después de la compra. 

Cuando una persona aún no es cliente, una buena atención puede inclinar la balanza a tu favor, resolviendo objeciones, haciendo que se sienta escuchado y facilitando a la persona la toma de decisiones. En este sentido, hay que ser raudo y resolutivo en el soporte, algo que el CRM nos facilita con creces. 

Todo ello quedará registrado para hacer un seguimiento de la actividad y plantear nuevas acciones si es preciso. 

Del mismo modo, hay que estar presente durante el proceso de compra, y como no, ofrecer una atención posventa impecable. Esto es clave de cara a fomentar la fidelización y la recurrencia. 

El CRM recopila toda la información relevante de este viaje del cliente, ofreciéndole una experiencia satisfactoria y multicanal. 

¿En qué se diferencia un CRM de un ERP?

Ahora que has llegado hasta aquí, es necesario que conozcas qué hace un ERP frente a un CRM.

ERP se traduce como Enterprise Resource Planning o Planificación de Recursos Empresariales, por lo que se centra en controlar la gestión de procesos de tu negocio. Desde la contabilidad o la logística, pasando por la producción o el mantenimiento.

El ERP es una plataforma Back Office y ofrece soluciones informáticas de gestión de procesos, por lo que no se relaciona con clientes, sino que se centra en las labores internas de tu empresa y en la comunicación eficiente entre el personal.

Mientras que un CRM es una gran ayuda en el proceso de captación, fidelización de clientes y diseño de estrategias de marketing, el ERP se ocupa de la organización como control de stock, análisis de ingresos y gastos, contabilidad, procesos financieros, pagos fiscales…

Ambos pueden complementarse y trabajar en sinergia, pero el alto precio y complejidad del ERP los reserva para grandes empresas y multinacionales.

¿Necesitas un CRM?

Hablemos claro: un CRM supone realizar una inversión. No solo de dinero, sino también de tiempo de aprendizaje y de adaptación en los procesos de trabajo.

Para plantearte si tu empresa necesita uno, antes hay que concretar cómo es tu ciclo de ventas y qué puntos concretos deseas mejorar en él. Así sabrás si necesitas todas las funcionalidades de este software o parte de ellas, escogiendo el más adecuado para ti.

Otras cuestiones que indican que precisas esta plataforma es un crecimiento rápido de tu negocio, si pierdes clientes por no darles buen servicio, utilizas papel y plantillas digitales para archivar todos los datos o tienes equipos que no trabajan en el mismo centro físico.

En todos estos casos, esta puede ser la solución. Y debes decidirte atendiendo al tamaño de tu empresa:

CRM para grandes empresas

La gran cantidad de datos e interacciones con clientes que generan las grandes empresas las convierten en los usuarios idóneos para un Customer Relationship Management.

Según el sector empresarial en el que se enmarque, hay CRM específicos, que aportan funcionalidades interesantes y adaptados a la peculiaridades de su mercado. 

CRM para PYMES

Estos sistemas no se limitan a empresas grandes. De hecho, pueden ayudar a escalar a pequeñas y medianas empresas, y también introducirlas en la digitalización de datos, creando unos cimientos fuertes de cara a un crecimiento futuro.

Como la inversión no será grande (en algunos casos gratuita), el CRM es una tecnología más que asequible es un CRM.

En definitiva, ya seas una gran empresa o PYME un sistema CRM va a facilitarte la gestión y escalabilidad de tu proyecto.  Es una herramienta estratégica apta para todo tipo de negocio. 

¿Cómo elegir un CRM?

Como has leído, no todos los Costumer Relationship Management tienen las mismas características. Los hay desde los más sencillos a otros muy completos, en la nube o alojados en tus servidores. Antes de decidirte puedes seguir unos sencillos pasos:

  • Evalúa el proceso de ventas de tu negocio, así sabrás qué datos necesitas recabar
  • Define el objetivo que deseas lograr, centrándote en ventas, marketing o atención al cliente
  • Limita las características del CRM que necesitas
  • Define el presupuesto del que dispones
  • Establece el tiempo de implementación
  • Comprueba que el software elegido es compatible e integrable con el resto de sistemas que ya tienes
  • Verifica que sea escalable, para que acompañe el futuro crecimiento de tu empresa
  • Pregunta a los colaboradores sobre este cambio, para involucrarles en el proceso

Cuando tengas todo en marcha, escoge el Customer Relationship Management teniendo en cuenta que no necesitas el más caro ni el que te da más prestaciones, sino el que se adapta a tu empresa.

Asegúrate de que es intuitivo y fácil de manejar para tus trabajadores, que permite automatizar tareas, dispone de alertas, genera informes detallados y comparte información en tiempo real.

Como cierre, y una vez ya en funcionamiento, recuerda medir los resultados y analizar si cumple con los objetivos esperados.

Ejemplos de CRM

Como te he comentado, hay muchos CRM en el mercado. Escoger el adecuado para ti pasa por conocer los procesos de tu negocio, y emparejar sus necesidades con una plataforma que se adapte a ellas (y a tu bolsillo).

Entre los colaborativos tienes por ejemplo Bitrix 24 que se adapta a cualquier tamaño de empresa y es gratuito para alguna de sus funcionalidades. Si buscas algo específico para PYMES estudia a My Nelis y para empresas grandes explora Zoho.

Si te decantas por los analíticos, Hubspot se adapta a empresas de todos los tamaños. Tiene versión gratuita y también alcanza un coste máximo de tres mil euros. Una versión más ajustada es NoCRM. Si eres una PYME, tienes también Pipedrive.

En cuanto a los operativos para todo tipo de empresas echa un ojo a Salesforce. Específicamente para PYMES está Vtiger y, enfocado a empresas grandes, SugarCRM.

Ya ves que hay un amplio abanico de posibilidades para todo tipo de presupuestos y proyectos. 

Conclusión

Tras terminar de leer este artículo te habrás dado cuenta de que llevar inmensas hojas de cálculo para relacionarte con tus clientes no es un sistema operativo. Y además, te hace perder un valioso tiempo que deberías dedicar a vender y diseñar estrategias.

Un CRM centraliza y gestiona una gran base de datos de tus usuarios y clientes, lo que te permite construir una mejor relación con ellos, ofrecer una experiencia de usuario satisfactoria, y que tus estrategias y procesos estén optimizados, dirigidos y controlados.

Escoger el más adecuado pasa por conocer las particularidades de tu negocio, para decidirte por el CRM que mejor encaja con él. ¿Crees que tu empresa necesita uno?

CRO (Optimización de la tasa de conversión): Definición y estrategias

El CRO es un factor clave para tu marca porque puede ayudarte a mejorar la tasa de conversión. Esto es una certeza que tenemos los profesionales del marketing digital, pero, ¿sabes realmente de qué se trata?

Si todavía no lo estás trabajando, o ni tan siquiera habías escuchado hablar del mismo, en este artículo podrás encontrar su definición, las fases que lo componen, así como toda una serie de detalles que te van a interesar.

Toma nota porque comenzamos:

¿Qué es el CRO?

Antes de nada… ¿Qué es CRO? Es el acrónimo de “Conversión Rate Optimization”, u optimización del ratio de conversión en español.

Bajo este concepto se agrupan todas aquellas técnicas que persiguen optimizar el rendimiento de tu proyecto web, estando directamente relacionados con la tasa de conversión.

☝🏻 En el CRO se centra en optimizar todas las acciones para conseguir que el tráfico que nos llega a nuestra web acabe realizando las acciones que nosotros queremos (realizando una conversión).

Imaginemos que has montado un eCommerce que recibe actualmente 10.000 visitas diarias. Sin embargo, no se produce ninguna compra… 

¿Realmente estamos consiguiendo algo? Incrementar las métricas del ego, como decimos en marketing. Pero nada más.

Con independencia de la cantidad de tráfico que reciba tu web, aunque este sea elevado, estás perdiendo el tiempo si no conviertes.

Aprende de forma práctica cómo convertir tus visitas en clientes que compran

➡️Te invito a ver este webinar donde Sergio Simarro te lo cuenta todo ⬅️

Utilizando una buena estrategia de CRO podemos analizar lo que habría que hacer para conseguir que el usuario llegue a la tienda y terminen comprando.

Para entender mejor qué es CRO en marketing conviene tener en cuenta que no se trata únicamente de vender más. Lo cierto es que hay muchos tipos de conversión u objetivos: podríamos pretender obtener más leads, por ejemplo.

En el ejemplo anterior, imaginemos que de cada 10.000 visitas conseguimos 10 suscripciones. 

Esto quiere decir que tu tasa de suscripción será del 0.1%. Así que podríamos usar el CRO para intentar mejorar la tasa de conversión.

¿Cómo podemos medir el CRO en una estrategia de marketing?

Ahora que ya entiendes mejor qué es CRO en marketing, vamos a ver cómo calcularlo. Lo cierto es que existen 2 maneras de hacerlo:

  1. Cálculo de tasa de conversión CRO

La forma de calcular el CRO en relación a la tasa de conversión se obtiene al dividir el nº de clientes potenciales obtenidos entre la cantidad de visitantes (dato conocido como tráfico web) que han llegado a la web. El resultado se ofrece en términos porcentuales:

Esta sería la fórmula:

Tasa de conversión CRO = (Clientes potenciales obtenidos / tráfico de la web) x 100 (%)
  1.  Cálculo del nº de clientes nuevos netos CRO

Este indicador también es importante, ya que te permite medir el impacto de las acciones que se hayan llevado a cabo en un proceso para mejorar la tasa de conversión.

Lo único que habrá que hacer es dividir el objetivo de los ingresos netos a conseguir entre el precio de venta promedio.

Esta es la fórmula:

Nº de clientes nuevos CRO: Objetivo de ingresos / Precio de venta Medio

¿Cómo crear una estrategia de CRO y qué tipos de conversiones existen?

Para dar forma de forma correcta a una estrategia de CRO existen una serie de elementos a los que habrá que prestar especial atención. Estos son los más relevantes:

Formularios

Los formularios son un interesante recurso que ayuda a la captación de leads. Se emplean para que los usuarios puedan dejar sus datos personales y así se podrán introducir en la base de datos de la compañía. 

Por supuesto, pueden ser personalizados para centrarte tan solo en los datos que te interesen.

Lo más habitual es que tan solo te dejen los datos personales a cambio de algo de valor: podríamos estar hablando de un descuento, ebook, de la suscripción a una newsletter para recibir noticias de la compañía, etc.

Landing Page

La landing page (también conocida como página de aterrizaje) es un tipo de plataforma que se diseña únicamente con un objetivo: dar a conocer un determinado producto, servicio o evento, centrándose en el mismo, evitando que el usuario se disperse con otros elementos superfluos.

Es aquí en dónde el visitante llegará después de haber pulsado un determinado enlace, un anuncio a través de Google, un banner, un enlace en redes sociales, etc.

La principal diferencia con los demás sitios webs es que la landing page está más bien enfocada a lograr la conversión.

CTA (Call to Action)

Las CTAs, o llamadas a la acción, son el recurso que tendremos que implantar en la web para que esta cumpla con su propósito. Incitan a que cumpla una acción, como podría ser comprar un producto o suscribirse a un determinado servicio.

Lo más habitual es que se presenten en forma de botón o enlace que incite a hacer click. Tiene verbos en infinitivo del estilo descargar el Ebook, ya que suelen funcionar muy bien.

Además, una de sus características clave es que tienen un diseño único en la página, como podría ser un botón con un color que realmente llame la atención.

Página de gracias (Thank to page)

Una vez que se ha producido la conversión, el usuario será derivado a este tipo de página. El objetivo de la misma es expresar gratitud hacia el lead e indicarle que el proceso ha concluido de manera satisfactoria.

A nivel de CRO es todavía más interesante, ya que permite instalar los píxeles de conversión (cómo podrían ser las campañas de redes sociales) y tener lo que se necesita para monitorizar los resultados.

Tipos de conversiones

Lo cierto es que hay muchas maneras de clasificar los diferentes tipos de conversiones. Aquí te vamos a indicar las que nos parecen más acertadas:

  • Enfocadas a conseguir la fidelización del cliente: no solo se centran en las metas económicas, sino que persiguen fidelizar al cliente. Aquí podemos encontrar muchos métodos para lograrlo, como ofrecer descuentos para premiar la antigüedad, promociones específicas para clientes habituales, cupones de descuento personalizados, etc.
  • Centradas en la atracción: están basadas en conseguir que el público objetivo sepa de nuestra existencia y se decida a conocernos. Algunos ejemplos de este tipo de conversión son las visitas que recibe una web desde las redes sociales, comentarios, o campañas variadas.
  • Centradas en la consideración: en este supuesto, el usuario ya conoce previamente tu producto/servicio, su coste y el valor que ofrece tu marca en el mercado. Así es como tiene la información suficiente para comprarte con tus competidores y exponer valores diferenciales para que puedan decidirse por alguna opción. Algunas de las fórmulas de este tipo de conversión podrían ser rellenar un formulario para obtener más información o llamar a un número de teléfono con el mismo objetivo.
  • Enfocadas a la venta de productos/servicios: finalmente, estas conversiones se centran en lograr que el público objetivo de la entidad se termine convirtiendo en un cliente. Para ello, tendrá que comprar un producto o contratar un servicio.

6 objetivos o indicadores que debemos mejorar/optimizar cuando trabajamos el CRO

Para conocer mejor qué es cro y su importancia en marketing, debemos tener en cuenta que existen algunos objetivos o indicadores sobre los que debe versar nuestra estrategia. Si trabajamos directamente sobre ellos, notaremos un importante cambio a mejor en nuestra tasa de conversión.

Aquí destacamos los más importantes.

1. Ratio de conversión

Cómo ya hemos indicado, es el resultado de la división entre el nº de conversiones total y el nº de visitantes total.

Ahora bien, debe quedar bien claro el concepto de visitante. Estamos hablando de aquellas personas que entran a visitar nuestra web (las visitas totales dependen de estas personas). Sin embargo, el hecho de que alguien entre en tu web no quiere decir que termine comprando.

2. Conversiones totales

Es la cantidad de personas que han llevado a cabo la acción por la que se creó tu página.

Si estamos hablando de una tienda online, lo más normal es que las conversiones se produzcan cuando compren un producto o un determinado servicio.

Sin embargo, también podríamos estar hablando de conversiones en relación a los usuarios que han dejado sus datos en nuestra newsletter.

3. Tasa de rebote

La tasa de rebote hace referencia al porcentaje de personas que accede a la web visitando tan solo una página de la plataforma.

Hay que tener mucho cuidado con una tasa de rebote alta, ya que significa que el usuario no ha encontrado lo que está buscando y se va de la web. Si este visitante no encuentra nada interesante, Google lo identificará como contenido poco relevante y podrías perder importantes posiciones.

4. Tiempo medio en la web

Esta métrica nos indica el tiempo medio que pasa el visitante en nuestra página web. 

En un sentido más amplio, indica el nivel de interés que tiene el público sobre tu tienda online.

5. Ratio de salida

Es otro interesante criterio que indica la cantidad de personas (%) que emplean una página de la web para abandonarla.

6. Media de páginas visitadas

Con esta métrica podemos obtener mucha información sobre nuestros visitantes. Es un indicativo que te dice que contenidos de tu web gusta al público, así como la cantidad media de páginas que visitan los usuarios.

Ahora bien, es un indicador que hay que interpretarlo con cuidado: si la cantidad de páginas vistas es muy elevada puede significar que la página es interesante, pero también podría indicar que la información es confusa y los visitantes se pierden buscando lo que necesitan.

Aquí tienes un enlace al webinar de Siteground en dónde podrás aprender con detalle cómo convertir tus visitas SEO en clientes.

Las 7 fases del CRO explicadas paso a paso

En este apartado ya entramos en materia. Para optimizar la tasa de conversión es necesario seguir una serie de pasos, ya que solo así la tienda online conseguirá sus objetivos.

Aquí destacamos las 7 fases más interesantes y las explicamos con detalle para que no te quede ninguna duda:

  1. Investigación y recogida de datos

Esta primera fase es de vital importancia, ya que en ella nos dedicaremos a recopilar datos para hacer un minucioso estudio sobre tu proyecto online. 

Estos son los principales datos que se deben recabar:

  • Propósitos del negocio: párate a pensar en el objetivo principal de tu empresa. Piensa en quién es tu cliente potencial y en todos aquellos criterios que te hacen marcar la diferencia en comparación con lo que ofrecen los competidores. Para ello, tendremos que entender que es lo que nos hace diferente y porque nuestros productos pueden conquistar el mercado.
  • Problemas del cliente: para conseguir hacer una buena estrategia de CRO debes meterte en la mente del cliente para saber cómo piensa. Para ello, debes centrarte en los pequeños detalles y adoptar diferentes puntos de vista.
  • Usabilidad web: con tu página debes conseguir dar una buena experiencia a tus clientes. Tan solo lo conseguirás si conoces sus necesidades, problemas y si has implantado una buena infraestructura para darles las soluciones que necesitan. Existen diferentes herramientas de monitorización del tráfico web que te permite obtener información muy completa sobre cómo es tu cliente potencial y cómo actúa.
  1. Formulación de la hipótesis

El CRO no es una ciencia exacta y necesitaremos llevar a cabo diferentes pruebas hasta conseguir los resultados esperados. Una vez que hayamos conseguido toda la información del punto anterior, podemos empezar a crear hipótesis para empezar a probarlas.

Lo que se pretende con cada hipótesis es plantear un problema para poder buscarle una solución.

Es importante que no nos precipitemos: habrá que definir adecuadamente el problema con la máxima cantidad de preguntas posible. Solo así obtendremos el mejor enfoque.

Hay muchos detalles que te pueden dar la información que necesitas y estos están contenidos en la información recopilada. Puedes encontrar patrones e interpretarlos para sacarles el máximo beneficio.

Debes tener en cuenta que, aunque ya tengas un cliente potencial definido, cada uno será diferente. Estudia cómo actúa y cómo se mueve por tu página, ya que solo así podrás darle todas las comodidades.

Dentro de este criterio es muy importante potenciar la segmentación. Conviene agrupar a los usuarios bajo una serie de criterios y hacer experimentos para ver qué es lo que mejor funciona y que es mejor no repetir por haber tenido unos pobres resultados.

Cuando ya tengamos la hipótesis creada, podemos avanzar al siguiente punto:

  1. Prueba y error

Siguiendo la misma estela que en el resto de fases, a la hora de hacer pruebas en esta tendremos que hacernos una serie de preguntas para probar las hipótesis que hemos formulado en el punto anterior.

Antes de nada, es crucial saber lo que queremos probar. Plantéate si los cambios que se van a llevar a cabo tienen por objetivo probar dicha hipótesis; en el caso de que sea así, podemos seguir sin problemas.

La segunda cuestión que tendrás que plantearte es si los cambios a llevar a cambio están relacionados con el diseño de la marca. Habrá que evitar a toda costa salirse de los límites.

También habrá que estudiar qué tan fácil o complicado es aplicar los cambios. Si no se cuenta con demasiado tiempo, lo más práctico es centrarse en evaluar un número reducido de hipótesis y tenerlas muy claras para evitar perder el tiempo.

Pero si se tiene capacidad para probar varias hipótesis al mismo tiempo, puedes seguir por ese camino para ejecutar las pruebas necesarias.

  1. Implementación de diseños

Dependiendo de la complejidad del diseño, su implementación puede ser más o menos complicada. Es de vital importancia que lo probemos en varios navegadores para evitar que el usuario se encuentre cualquier problema cuando los esté probando

Ten en cuenta que cada navegador podría presentar las webs de formas distintas: para evitar problemas, lo mejor que podemos hacer es ir probándolas.

En este sentido, existen herramientas muy avanzadas que te pueden ayudar con la implementación de diseños, como es el caso de Optimizely. Así podrás controlar el efecto que provoca cada página con detalle para determinar mejor cuál es la estrategia a seguir.

Si ya tienes un considerable volumen de tráfico web, con estas herramientas podemos desviar tan solo una pequeña parte del mismo para evitar pérdidas catastróficas.

En resumen, en la fase de implementación de diseño se persiguen estos objetivos:

  • Poner en práctica los modelos desarrollados utilizando una cierta cantidad del tráfico de la página.
  • Comprobar el funcionamiento de la plataforma en varios navegadores.
  • Determinar si el diseño por el que te has decantado se adapta mejor a lo que busca cada usuario para mejorar su experiencia.
  • Pensar en la segmentación adecuada de los clientes en base a los resultados a conseguir.
  1. Estudio de resultados

De nada sirve todo lo anterior si no controlamos los resultados obtenidos. Cualquier modelo nos permite tener una serie de resultados que tendremos que recopilar y estudiar para entender qué es lo que nos están ofreciendo.

Ten presente que estos resultados están directamente relacionados con una mejora o empeoramiento de nuestro tráfico web. 

De aquí que sea tan importante conseguir una correcta interpretación para mejorar dicha tasa.

Gracias al uso de buenas herramientas para medir el CRO, podrás tener más claro si has alcanzado los resultados o si todavía no te has acercado a tus objetivos.

  • Si has tenido éxito con tu hipótesis, comprobarás que tus conversiones empiezan a aumentar, así que tendremos que avanzar el siguiente paso.
  • Pero si la hipótesis no ha tenido éxito habrá que retroceder algunos pasos para plantear nuevas hipótesis y así descubrir qué es lo que está fallando. Ten en cuenta que no has perdido el tiempo, ya que estas pruebas fallidas pueden darnos mucha información sobre lo que el cliente potencial necesita de tu web antes de comprar en la misma.

En resumen, la etapa de estudio de resultados tiene el objetivo de comprender los resultados obtenidos y empezar a aplicarla. Si los resultados no fuesen los deseados, se apuntaría para evitar cometer los mismos errores.

  1. Confirmación

Cuando tengas lo suficiente para aprobar la hipótesis ya podrás empezar a integrar los cambios en tu página web.

Si los cambios son bien recibidos por el usuario, la tasa de conversión se incrementará de forma importante. Y son precisamente estos pequeños detalles los que permiten que se incremente la posibilidad de que se produzca una conversión por parte de los usuarios y así mejorar al mismo tiempo las ganancias.

➡️ Descubre aquí cómo analizar el comportamiento de tus usuarios ⬅️

Debes tener en cuenta que la hipótesis se centrará en un problema y en una solución, así que habrá que hacer de forma continuada las fases del CRO para que el negocio funcione.

  1. Conclusión

Es el momento de volver a empezar con las fases del CRO para formular la siguiente hipótesis y empezar a probarla.

Debes tener presente que, aunque optimices la tasa de conversión al detalle, esta nunca va a llegar a ser perfecta. No obstante, es mejor tener un buen CRO que te reporte ganancias constantes a tener mucho tráfico y nunca conversión.

El propósito principal será el de conseguir tráfico y obtener ganancias a través del mismo.

5 herramientas para desarrollar una estrategia de CRO de éxito

Para ayudarte a empezar con todo esto, aquí van algunas herramientas que te pueden ayudar:

  • Lookback: es una herramienta clave para gestionar test en remoto y probar prototipos. También registra la información de la experiencia de usuario en cada uno de los dispositivos. Es muy interesante para publicar las diferentes versiones de tu proyecto.
  • Hubspot: te ayuda a controlar el tamaño de las muestras y ofrece diferentes opciones para combinarlas entre sí, como podría ser el estilo de contenido, el tipo o el formato.
  • HotJar: es una herramienta para expertos que permite conocer el grado de satisfacción del usuario en tu página web. También permite conocer cuál es el grado de interacción del usuario con la página.
  • Wave y Taw: son 2 herramientas que funcionan de forma conjunta. Mientras que Wave ayuda a detectar los problemas de accesibilidad que hay en la plataforma, Taw nos da información sobre el nivel de accesibilidad en base al diseño y desarrollo para facilitar el acceso de todo tipo de usuario.
  • Optimizely: también te proponemos usar esta herramienta que se especializa en la optimización de sitios web mediante Test A/B y personalización de diferentes tipos de contenidos. Permite gestionar todo tipo de experimentos a través de la web, aplicación o dispositivos variados.

Ahora ya sabes qué es el cro y todo lo necesario para empezar a trabajar con tu estrategia.

¡Ponte manos a la obra y revisa cada uno de estos consejos para ponerlos en práctica desde hoy mismo!